Hosting por dinahosting.
 

Educar en la diversidad

En cualquier caso la familia y el sistema educativo deben garantizar su desarrollo integral como persona... y por eso desde FXLD te proponemos materiales y recursos adaptados para incluir la diversidad afectivo-sexual en las aulas y en las familias.

02 de octubre del 2008  /  Padres / Madres
ABRIENDO PASO A LA DIVERSIDAD SEXUAL HUMANA

LA EXPERIENCIA DE UNA ADOLESCENTE

Mis padres dicen que se aman, mis abuelos también se aman, mis tíos, mis primos, ; en definitiva, vivo en
un mundo donde todos viven con quienes aman. Los cuentos que leo son de príncipes y princesas, las canciones
son siempre de amor, las películas, los dibujos animados, todo... estoy atrapada en un mundo donde todo me dice que para ser feliz tengo que enamorarme.


A menudo me pregunto qué será eso tan mágico llamado amor: mis amigas miran a los chicos; sin embar-
go, yo los observo, pero eso no me produce ninguna ilusión. Me siento fría, vacía y sola. Miro a las chicas, son
guapas, miro a Inés... No sé qué es lo que me hace sentir... Todavía no sé qué es enamorarme... Me enseñaron que no puedo sentir amor hacia ninguna chica porque este tipo de amor, ni es bueno, ni existe: no lo veo en los cuentos, las canciones no hablan de él, nunca nadie me ha preguntado si me gusta una niña……..
Llego a la conclusión de que lo que siento es sólo amistad y pienso que estoy enferma, nunca seré capaz de sentir nada especial por nadie.
Me esfuerzo en hacer como todos, digo que me gusta Marcos porque me cae bien, pero nunca comparto nada de lo que todo el mundo mitifica con la palabra amor. Me siento sola y callo. No hablo con nadie, nadie me habla de nada que tenga que ver conmigo. Entro en la rueda interior de la soledad y del aislamiento. Me obligo a hacer lo que socialmente se me presiona a hacer, no hay puertas que me abran el camino, tengo pánico a ser distinta... me evito, y evito a los demás, empiezo a dejar de lado a los amigos.
Unicamente siento que no pertenezco a ningún grupo conocido. Lloro. Siempre había pensado que querer era bonito; sin embargo, me doy cuenta de que para mí es la peor tragedia del mundo.
Siempre había creído que el amor me acercaba a los demás; sin embargo, a mí me aleja de ellos.
Mi forma de amar no existe, y si existe, seguro que me excluye porque no la encuentro ni la concibo.

La homosexualidad es un conjunto de sentimientos que aparece en una edad muy temprana.
No se aprende ni es consecuencia del contacto con personas homosexuales.

En nuestra sociedad heterosexual no nos damos cuenta de la discriminación constante que reciben las personas que, al igual que nosotros, aman; pero a sujetos diferentes. Hoy en día es intolerable que niños y niñas con identidades afectivas concretas tengan su mundo olvidado y escondido. Dejar que los jóvenes sufran por un acto tan bonito como es el de amar, abre la puerta a muchos conflictos personales fácilmente evitables. Hemos de ser conscientes de nuestra propia diversidad y educar a partir de ella. De esta forma, tenemos que perder el miedo a hablar, a comunicar nuestros sentimientos y, sobre todo, a escuchar.
Hemos de abrir paso a la identidad sentimental y social de cada persona empezando a enseñar las distintas maneras de amar para aportar nuevos modelos de relaciones y así, dar paso a un mejor desarrollo social y personal de nuestros hijos.

Como padres y madres, hemos de tener en cuenta que el hecho de enamorarse y/o de sentirse atraído
sexualmente por alguien es un acto plural para todo el mundo. Esto significa que dentro de la diversidad senti-mental humana, también hemos de saber incluir a nuestros hijos. Frecuentemente tendemos a pensar que la homosexualidad se desarrolla fuera de casa y en personas adultas, que por sí solas escogen la opción de tener prácticas sexuales con una persona de su mismo sexo.

Desgraciadamente, la sociedad todavía está mal informada. La homosexualidad va mucho más lejos de
una simple práctica sexual; la homosexualidad es un conjunto de sentimientos, amor y socialización de las per-
sonas, que aparece a una edad muy temprana y que no se aprende ni es consecuencia del contacto con personas
homosexuales.
La homosexualidad es fruto de la naturaleza humana y del yo de los individuos, en ningún caso podemos confundirlo con un error de la naturaleza ni con una enfermedad. Como personas humanas, todos
tenemos la experiencia de que los sentimientos no se pueden controlar.... ¿Por qué surge el amor? Ni los cientí-
ficos más sabios son capaces todavía de explicarlo. Es por esta razón, que no podemos entender nunca la hete-
rosexualidad y la homosexualidad como una opción. Los sentimientos surgen involuntariamente y no hay nada
mejor que aceptarlos y disfrutar del placer de amar. Nadie tiene derecho a discriminar la manera de sentirse de
otra persona.
Nuestros hijos pueden amar a alguien de su mismo sexo, lo cual no es malo. Lo único negativo que puede
haber en el acto de amar de manera distinta es el aislamiento que comporta no recibir información sobre el
hecho. La tarea de los adultos es abrir caminos a los más pequeños y darles la posibilidad de crecer dentro de una estabilidad sentimental. De esta manera, no podemos negarle a ningún joven la existencia de la homosexualidad ni de los sentimientos humanos. Entre todos, tenemos que empezar a educar desde la diversidad, no sólo hacia el respeto a la pluralidad, sino como individuos que forman parte de ella.
Generalmente se presenta la homosexualidad como un hecho negativo que sirve para insultar en el caso
de los hombres: maricón, o como un hecho frustrado en el caso de las mujeres: como no le ha ido bien con
los hombres, se ha pasado a la otra acera.. Nuestros jóvenes no se identifican ni con hombres viciosos ni con
mujeres frustradas; nuestros hijos sienten como cualquier otro, con la única diferencia de que su forma de amar
no está representada adecuadamente y, muy a menudo, caen en la más profunda de las soledades cuando descu-
bren el amor.

COMO DEBERÕAMOS COMUNICARNOS
Por encima de todo, hemos de tener presente que los adolescentes son personas con sentimientos e
inquietudes. No debemos olvidar nunca que las edades más jóvenes son las que más pensamientos dedican al
amor y al sexo, pues son éstos los momentos del descubrimiento de la sexualidad y del cambio físico. En esta edad hemos de prestar una atención especial a los jóvenes; ahora bien, ya desde la infancia, hay que hablarles de sentimientos y de diversidad.
La homosexualidad no es una intimidad, como tampoco lo es la heterosexualidad. Sabemos que el hecho
de que a una niña le pueda gustar un niño no es un secreto; quizás lo que es íntimo es qué niño le gusta a esta
niña... Con la homosexualidad hemos de hacer lo mismo: no ha de ser íntimo que a una niña le guste otra niña y
todavía menos, dentro del núcleo familiar.
A menudo tenemos miedo. La homosexualidad da miedo; da miedo porque se teme a la discriminación
que puede sufrir un niño, da miedo de el qué dirán. Tenemos que abandonar el miedo al exterior: lo que realmente asusta a un joven homosexual es la discriminación que puede experimentar de la familia y de los amigos. La inseguridad del joven surge de pensar que ha defraudado a sus padres, a sus abuelos, a sus tíos, a sus amigos...
Los demás nunca dan mucho miedo, a los otros no se les ama con la misma intensidad. Nosotros, los familiares,
no podemos hacer sentir NUNCA que nos defraudan.
Cualquier niño puede ser gay, cualquier niña, lesbiana. Cualquier joven puede ser heterosexual. No hay
ni buenos ni malos caminos, nadie cojea, no hay nadie de la otra acera... todas las formas de amar son iguales y
ninguna de ellas hace ni mejor ni peor a las personas. Hemos de saber escuchar a nuestros hijos dejando que sean ellos quienes aprendan a amar.
Lo único negativo que puede haber en el acto de amar de manera distinta es el aislamiento que comporta no recibir información sobre el hecho.

FRASES QUE NUNCA DISCRIMINARAN A NUESTROS HIJOS
Para dar cabida a todos en el mundo de los sentimientos, podemos utilizar un conjunto de frases que no
harán nunca daño a nadie.
Los niños no tienen miedo de hablar con sus padres, a menudo son más bien los padres los que tienen
miedo de hablar con sus hijos. Desde pequeños, podemos preguntarles:
-¿Quién te gusta de la clase? ¿Ya tienes pareja? ¿Es un niño o una niña?
-¿Sabes qué es amar? ¿Sabes que se puede amar a los niños y a las niñas?
Si algún día nos dicen que les han llamado maricones, si algún día lo dicen ellos, hemos de enseñarles a
cambiar el concepto:
-
No hay nada de malo en que dos hombres se quieran, esto no es un insulto.
También puede ser que conozcamos a alguien que sea homosexual: nunca debemos escondérselo a los
mas pequeños
-¿Sabes que Marta y María son pareja y se quieren como papá y mamá?
-¿Sabías que Lorca quería a los chicos? ¿Sabías que dedicaba sus poesías a una persona de su mismo sexo.

Seguramente no todos los niños son homosexuales, pero ésta manera de hablar educa a la gente hacía el respeto
a la diversidad y al mismo tiempo, incluye la posibilidad de que aquellos que sí lo sean, puedan sentir-
se parte del núcleo afectivo que les rodea. Hablar con pluralidad no es nunca discriminatorio. Escuchar sabiendo que la pluralidad existe es amar la diversidad humana.

ACLARACIONES SOBRE EL DEBATE SOCIAL: MATRIMONIO HOMOSEXUAL Y ADOPCION
Debemos tener bien claro que cuando se habla de parejas homosexuales estables o de hijos de homosexuales, no estamos hablando de hipótesis, sino de realidades. Generalmente, uno de los motivos sobre la homo-
sexualidad de sus hijos que más preocupan a los padres es sentirse tristes porque no podrán casarse ni tener hijos, así que imaginan su futuro en soledad.
La ley del matrimonio entre personas homosexuales sirve para regular situaciones afectivas
El matrimonio ha de ser un derecho para todos, no una obligación.
Tanto las personas homosexuales como las heterosexuales deben tener el mismo derecho; no tenerlo es un
ataque contra los derechos humanos.
Que los homosexuales tengan hijos o no los tengan no puede ser una cuestión de debate. La verdad de
nuestra sociedad es que muchas lesbianas y bastantes gays ya tienen hijos. Estos menores tienen derecho a una
situación regulada. Nada debe asustarnos.
Está comprobado que la orientación sexual de las personas no se transmite de padres a hijos, ya que la inmensa mayoría de homosexuales son hijos de parejas heterosexuales. Además, hay bastantes estudios científicos que demuestran que los hijos de homosexuales se desarrollan de la misma manera que cualquier otro individuo. La orientación sexual de chicas y chicos debe ser respetada por todos; cada uno debe tener la misma libertad para sentirse feliz en el estado de enamoramiento y sexualidad.

QUE HACER SI NUESTRO HIJO/A NOS DICE QUE ES HOMOSEXUAL
Cada vez más, los jóvenes hacen pública su homosexualidad en casa y, además, a edades más tempranas.
Frecuentemente comentan a sus padres sus sentimientos sin haber aceptado todavía su orientación sentimental.
La noticia suele ser un shock para la familia: muchos padres mandan a sus hijos al psicólogo con la intención de curarlos. Hemos de tener claro que los sentimientos no se curan porque no son nunca una enfermedad. Si quere-
mos llevar a nuestro hijo al psicólogo o ir nosotros mismos, tiene que ser para que nos ayude a aceptarnos tal y
como somos.

Los chicos y chicas homosexuales deben encontrar otras personas con quienes identificarse, no es bueno
que se queden en casa deprimiéndose y sintiéndose solos en el mundo. Todos tenemos derecho a conocer gente
con las mismas inquietudes; no podemos prohibir a nuestros hijos que se encuentren con gente como ellos diciéndoles que son un gueto. Debemos ayudarles a socializarse y a hacer amigos. En caso de que nuestros hijos e hijas no conozcan a nadie todavía, siempre nos podemos poner en contacto con algún grupo local en defensa de las personas homosexuales, en el que existirán grupo de acogida de diferentes edades.

Nosotros, como padres, podemos ir siempre a la asociación de padres y madres de gays y lesbianas. Allí seremos recibimos por otros padres que nos acogerán e informarán, tendremos ocasión de asistir a las diversas reuniones de chicos y chicas. Además encontraremos gente con las que compartir nuestras dudar e ilusiones.



subir

Copyleft 2011 - Familias por la Diversidad. Distribución libre y gratuita de estos contenidos.
Esta página cumple los estandares W3C de WAI   CSS Válida segun W3C   Esta página cumple los estandares W3C de XHTML